Ultimátum a los trabajadores municipales; la cartilla está leída: Enrique Alfaro
Tlajomulco despide a 5 funcionarios por presuntos actos de corrupción
Se hicieron otros 5 despidos por reestructuración y 10 puestos más están en la cuerda floja
A seis meses de gobierno, el Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga despidió a cinco funcionarios públicos como parte de una reestructuración interna, a otros cinco les ha iniciado una demanda penal por presuntos actos de corrupción y 10 servidores más cuyos cargos están en la cuerda floja, informó ayer el alcalde del municipio, el perredista Enrique Alfaro Ramírez.
Los que se fueron: el director administrativo de Agua Potable; el titular de la Unidad de Planeación Institucional; los responsables del área de valuación y de trámites de la Dirección de Catastro; y el titular del área de Festividades Cívicas –ésta se fusionará con la Jefatura de Tianguis al interior de la Dirección de Mercados.
Dentro de los cinco servidores, sobre los que el Ayuntamiento ha decidido proceder por la vía legal, hay dos comandantes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y un empleado de la Dirección de Agua Potable, detalló Esteban Garaiz, responsable de la Unidad Anticorrupción de Tlajomulco de Zúñiga.
“Algunos de los funcionarios están saliendo por ajustes internos de la administración. No por un mal desempeño (…) No estamos tomando acciones personales contra nadie”, aclaró Alfaro Ramírez.
“La tragedia de Tlajomulco no podía ser pretexto para dejar de construir un buen gobierno”, se leía en una de las proyecciones que presentó el perredista. Se refería a cómo recibió la estafeta del gobierno de Tlajomulco: 23 por ciento menos de presupuesto; un 73 por ciento de presupuesto destinado a gasto corriente, entre otras cosas.
Para la evaluación se aplicó un método consistente en dos partes: conocer la opinión, el desempeño y la articulación de los servidores públicos (mediante una consulta electrónica y un test abierto); y conocer la opinión de ciudadanos y las problemáticas que ellos identifican –a través de los reportes de atención ciudadana, de los registros de fiscalización y transparencia, de los módulos anticorrupción– y de las redes sociales como Facebook).
En la encuesta participaron más de mil 600 trabajadores de todos los niveles de gobierno y, según Alfaro, se ha confirmado que “hemos logrado configurar un equipo de trabajo que se está integrando satisfactoriamente”.
La calificación promedio que los subalternos le otorgan a sus jefes inmediatos es de 8.5 mientras que los superiores le dan a sus subalternos un promedio de 8.3.
Alfaro Ramírez destacó que como parte de las medidas también hubo un ultimátum a otros trabajadores. “Yo mismo lo hice personalmente, la cartilla está leída”, expresó.